Crecen las estafas y fraudes telefónicos realizados a adultos mayores

Los delincuentes utilizan variadas modalidades, se hacen pasar por empleados de reparticiones públicas, de bancos, de tarjetas de crédito, de estudios de abogacía, de empresas de servicios y más. Como estar alertas para no caer tanto en estafas delictivas como en fraudes amparados en la legalidad.

 

Se ha vuelto muy común que los adultos mayores reciban llamadas telefónicas de distintas personas ofreciendo distintos servicios que luego son debitados a través de su tarjeta de crédito provocando descuentos mensuales de sus jubilaciones o pensiones en sus cuentas bancarias.

Esta modalidad de fraude o “curro” es, digamos; legal, ya que no incurren en un delito pero si toman datos filiatorios y de tarjeta de crédito para realizar la venta de un producto intangible y luego cobrar mensualmente por ello. Para explicarlo mejor, los productos “tangibles” son bienes físicos que deben ser manufacturados, despachados y entregados por ejemplo un libro, una tostadora, un teléfono o un televisor. Por otra parte un bien “intangible” es todo aquello que no debe ser entregado físicamente, pero que nos brinda un servicio, por ejemplo un seguro médico, seguros de vida, seguros generales, planes de ahorro, asesoramiento jurídico, asesoramiento comercial, etc.

 

 

Esta modalidad se ha vuelto muy común ofreciendo alguno de estos “intangibles” por vía telefónica desde cualquier punto del país, lo que genera, una vez aceptado por el potencial “cliente”, un débito automático mensual que luego es muy difícil de dar de baja por la modalidad de forma de contratación, la que no es explicada fehacientemente por los vendedores.

Otra modalidad es la de estafa telefónica, este tipo de llamadas es la más peligrosa ya que suelen jugar con el poco o nulo conocimiento del adulto mayor, que si no cuenta con el acompañamiento de hijos, nietos o familiares para ayudarles a evitar ser víctimas; suelen caer y sufrir la pérdida de dinero de sus cuentas bancarias, ahorros, objetos de valor y hasta propiedades.

Últimamente las estafas más comunes, denominadas “cuentos del tío”,suelen ser de este modo: uno o más sujetos llaman a las victimas haciéndose pasar por familiares (hijos o sobrinos) o directamente por empleados o autoridades bancarias, comunicándoles que en forma urgente deberán depositar sus ahorros, sean dólares o moneda nacional, porque se viene un corralito y perderán el dinero ahorrado. Indican a su vez que un camión de caudales o un empleado de un determinado banco, pasará por su domicilio a retirar el efectivo para ser depositado en la sede o sucursal del banco. Posteriormente, una vez que “enganchan” una víctima, por lo general un hombre o una mujer bien vestidos y hasta con falsas credenciales se presentan en la vivienda manifestando ser empleados de la entidad bancaria y que acuden para realizar el trámite, mencionado vía telefónica, en forma personalizada.

Cabe destacar que una vez concretado el hecho, las victimas suelen afirmar que los delincuentes cuentan con información concreta de ellos; cuando en realidad precisamente por la forma de operar de estas personas, mientras se mantiene el dialogo telefónico son los mismos damnificados los que aportan datos, los que luego son utilizados por los estafadores para cometer el hecho.

 

 

Entre otras estafas comunes, están la de depositar dinero por haber ganado un premio en un concurso; el cambio de billetes porque saldrán de circulación; llamados de accidentes; llamados de secuestros virtuales en los que además recurren a voces de más personas, simulando ser familiares cercanos, que solicitan en forma desesperada el pago de dinero a cambio de su libertad, voces estas que pasan como conocidas por el estado de shock y nerviosismo de la víctima, entre otros.

Ante todo este panorama de estafas telefónicas, sean amparadas en algún recurso legal de venta o delictivas, lo que desde la Policía alertan a victimas y familiares es que ante un llamado telefónico de esta naturaleza, no brinden ningún tipo de información, por más insistencia o aportes de algunos datos que se otorguen para tratar de generar confianza. A su vez, solicitan que siempre se radique la denuncia en la unidad policial más cercana.

 

 

 

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